THE TURNING POINT

 

Según mis cálculos, la definición del futuro de Venezuela no pasará de septiembre u octubre.  Estamos ya corriendo dentro del “proceso” que yo he querido llamar “the turning point”.   En este mes de septiembre (de 2003) o – a más tardar – el mes que viene, sabremos qué le espera a este país para las próximas décadas.

 

Sería difícil asegurar cuál bando “se llevará el pato al agua”; claro está, si NO nos ponemos las pilas, no habrá dios que nos salve del desastre final.  Puede que todo esté en las manos de los líderes, pero existe el escenario opcional que he venido promulgando hasta la saciedad – “LA GUARIMBA” – en el cual el pueblo mayoritario cohesionado logra la victoria en unión constitucional, legítima, legal y SAGRADA a esa inmensa mayoría de nuestras fuerzas armadas leal al pabellón tricolor de las siete estrellas.

 

El Sr. Chávez juega a la amenaza colectiva preguntándole a la plana mayor de su ejército -- en cadena nacional de radio y televisión -- hacia dónde apuntarán sus armas cuando llegue el momento (que se evidencia a la vuelta de la esquina) en el cual nuestros soldados tendrán que decidir (según Chávez, comandante en jefe de las fuerzas armadas de Venezuela) si masacrarán  al pueblo “soberano y revolucionario” o defenderán a los “oligarcas golpistas” que enfrentan la revolución “bonita” bolivariana.

 

Muchos podrían intentar minimizar estas amenazas con tres refranes muy populares: “perro que ladra, no muerde…”; “no hay negro guapo, ni tamarindo dulce…” o: “frijol no revienta…”  Otros podrían ser más previsivos y aferrarse a aquel refrán que dice: “guerra avisada, no mata soldados…” o al más sabio de todos: “si quieres paz, prepárate para la guerra…”

 

Aquellos políticos tradicionales que puntean las encuestas y creen que podrán “guaralear” al país -- con el cuento del referendo -- hasta que se venza el período del Sr. Chávez para ir a unas elecciones que ellos ganarían cual caballo corriendo solo, están más pelados que la rodilla de un chivo flaco… están meando aquí y el perol lo tienen en Madagascar. 

 

Esto se define pronto, no más allá de octubre…

 

Caracas 9 de septiembre de 2003

 

ROBERT ALONSO