“ODIOCIDAD”

 

Hace exactamente 4 días envié un “alerta” titulado “LO BUENO QUE TIENE ESTO”.  A modo de recordatorio lo anexo en el día de hoy, 25 de febrero de 2003, día en que nos volvió a cambiar la Venezuela bonita que usted, todos nosotros y yo conocimos.

 

Sé que es odioso – EXTREMADAMENTE ODIOSO – que le digan a uno, “yo te lo dije…”, pero tengo que echar mano a métodos odiosos (si fuese necesario), para alertar.  Para ser todavía más odioso no diré “yo te lo dije…”, sino: “Yo lo he venido diciendo prácticamente todos los días desde que comencé esta campaña el dos 2 diciembre de 2002…”, y para rematar en la “odiocidad”, diré: “YO TENGO MÁS DE VEINTE AÑOS DICIÉNDOLO…” (y lo puedo probar, por supuesto).

 

He aquí el temido comienzo de la horripilante “OFENSIVA” de la cual hablé en mi “alerta” de hace 4 días.  Ahora verán ustedes la bien planificada estrategia de incrementar los discursos de paz, por un lado… y la arremetida física y verbal por el otro.  Estas no serán las dos únicas bombas.  No es, como dice mi amigo Orlando, obra de un “fugado de Bárbula (Mazorra, en Cuba)”, es obra de un ente perverso que quiere meter a todo un pueblo en Bárbula.

 

También he venido diciendo que no estamos frente a un loco “clásico”, de esos que comen excremento.  Estamos ante un psicópata que si lo dejamos, acabará con todo, incluyendo – OIGAN BIEN – con sus más cercanos aliados de hoy.  ¡CON TODO!

 

Claro que para nosotros -- los cuerdos -- es una locura arremeter contra España, Colombia y Estados Unidos, tres países de mucha importancia para la estabilidad de Venezuela.  Estados Unidos y Colombia (en ese orden) son nuestros socios comerciales (proveedores-clientes) más importantes.  Vemos cómo se han destruido todas las instituciones, los partidos políticos (incluyendo a la Coordinadora Democrática), PDVSA, CTV, Fedecámaras… ¡TODO!  Ahora le tocó el turno a la comunidad internacional – el Sr. Gaviria incluido --, aquella en la cual mucho de ustedes pusieron sus esperanzas y yo – “ODIÓSICAMENTE” – intenté decirles: “¡forget it!”  Desde hace 43 años tengo los pelos del burro en mi mano derecha y en estos momentos estoy corroborando que son negros, es por eso que cuando yo en mi “odiocidad” les decía que el burro era de pelo negro, era porque tenía sus pelos en mi mano.

 

Ahora más que nunca nuestros líderes tienen que saber interpretar los tiempos.  No pueden seguir con la “macoyita” esa en la cual se asegura que esta agresión “dinamitera” en contra de las embajadas española y colombiana son actos de un desesperado que se siente caído.   Habrá muchos que tendrán que modificar el discurso y empezar a hablar claro de una buena vez.  El hombre está cada día más cerca de controlarlo todo y nosotros, cada segundo más lejos de nuestras casas.  El que crea que el Sr. Chávez se achicopala ante la famosa “Carta Democrática de la O.E.A.”, que se lea “Alicia en el País de las Maravillas”.  Si seguimos en la luna nos vamos a quedar sin “soldados”.  No todo el mundo tiene el mismo aguante… el cansancio existe.

 

Yo les quiero pedir perdón a mis hermanos “marchistas”.  Yo sé que la intención era muy buena y les estaban poniendo mucho empeño a demostrar pacífica, cívica y alegremente.  Pero yo he estado FÍSICAMENTE en marchas donde nuestros hermanos españoles protestan contra los viles, crueles, cobardes, desmedidos, traidores, e inhumanos asesinatos de la ETA y en esas marchas hay luto, dolor, tristeza, reflexión profunda y silente.  NO hay cascabeles, “raca-racas”, cacerolas, pitos, panderetas, ni los dolientes se ponen a jugar fútbol con los etarras.  Es por eso que empleé métodos odiosos para estremecerlos a ustedes y decirles que dejaran la “alegría”.  “ETA” es un niño de pecho comparado con lo que tenemos hoy en Venezuela. 

 

Ok.  Lo entiendo.  Podría ser muy doloroso.  Sugiero que hagamos un pacto para terminar con la violencia.  Digámosle al régimen que se quede de una buena vez con Venezuela y nos ahorre el dolor de la “OFENSIVA”.  Que no queremos el terror que nos tienen preparado.  Que no estamos dispuestos a ver morir a más de los nuestros. 

 

Por favor, no estoy siendo irónico, ¡estoy intentando GRITAR!.  Aquí hay tres opciones: ganar, perder o rendirnos.  Las dos primeras implican sacrificios máximos, la última no tendrá nada de traumática más allá de perderlo todo – la patria, incluida -- de una buena vez.   Si “bypaseamos” la terrible “OFENSIVA” podremos irnos en paz.

 

El Hatillo 25 de febrero de 2003

 

ROBERT ALONSO

 

Nota: “Odiocidad” es una palabra inventada que no existe en el idioma castellano.  “Odiósicamente” viene de “odiocidad”, vocablos tan anárquicos como lo que veremos de aquí en adelante…