¡LO BUENO QUE TIENE ESTO!

 

Dios y todos los santos no lo quieran, pero supongamos que usted – amigo o amiga lector/a – va al médico y le detectan un tumor maligno en el cerebro. Su médico, quien entiende la imperiosa necesidad de hablarle claro a sus pacientes en una situación como esa – le dice lo siguiente: “Los tumores cerebrales son tremendamente mortales y agresivos.  Hay una posibilidad en 100 de salvar la vida, pero con una inviolable condición: entrar en quirófano de inmediato.  Si se opera tiene grandes posibilidades de morir en la mesa quirúrgica, pero si no lo hace sufrirá en unos meses una muerte horrible, penosa y dolorosa…”  ¿Qué haría usted ante tal dilema?

 

Cada cabeza es un mundo… y cada corazón un universo.  ¿Cuántos no han estado frente a una situación similar?  Hay quienes ponen su vida en manos de Dios, se montan en un carro y se van a rezarle a la virgen de Betania.  Les ruego a mis lectores – y muy en especial a mis lectoras -- no llenar mis buzones de cartas invocando a Mateo 17:20, porque desde ya les digo que les contestaré con Lucas 12:54 al 56… ¡y listo!

 

Por supuesto, no faltarán los brujos, “curiosos” y ensalmadores.  Sobrarán charlatanes que le sugieran que ponga su mente en positivo.  Pero por más vuelta que le dé, SI NO SE APURA en entrar al quirófano, sufrirá una penosa y dolorosa muerte… y aún entrando a él cuanto antes, podría morir en el intento de buscar la cura.  ¿Qué haría?

 

Decía mi abuelo, Don José: “Lo bueno que tiene esto, es lo malo que se está poniendo…  Todo lo que está pasando hoy en nuestro país (Venezuela) está claramente detallado y explicado en el manual del dictador comunista.  Cuando el Sr. Chávez habla de “LA OFENSIVA”, no le está echando mano a la retórica: se está refiriendo a una etapa muy bien definida en su manual.

 

El terrible y aterrador término – sinónimo de “tumor-cerebral-maligno-y-terminal” – lo “inventó” un señor llamado Vladimir Ilich Ulyanov, mejor conocido por el remoquete de “Lenin”… lindo chico.  Si algún lector se llena de valor y quiere saber más sobre la “LA OFENSIVA” del caballero Lenin y la revolución rusa, le sugiero que se lea el capítulo 19 de la obra de Lev Davidovich Bronstein (León Trostky), el homólogo ruso del “Arias Cárdenas” de la revolución bonita, “Istoria ruscoi revolutsii” (publicado en español por SARPE, Madrid en 1985 utilizando la traducción de Andrés Nin, Lucía González y Luis Pastor, páginas 293-304 – Aunque la obra completa fue traducida al inglés en Londres por Max Eastman entre 1932 y 1933).  Sería bueno que la gente de Súmate y el amigo Elías Santana se leyeran por encimita el famoso Capítulo 19 (“La Ofensiva en la Revolución Rusa”) del trabajo en cuestión.

 

LA OFENSIVA” en la Cuba de Castro comenzó en 1964 y cuando terminó, hasta los limpiabotas perdieron sus cajas.  No quedó en pie ni el gato de la vecina.  Si el Sr. Chávez emula a sus predecesores, violará hasta el color azul del librito chirriquitico ese que él carga pa’rriba y pa’bajo, al cual “enveces” llama “La Bicha”, es decir: la constitución bolivariana de la República Bolivariana de Venezuela.   De vaina no se violará él mismo, así que vayan preparando sus maletines y patines todos esos abogados constitucionalistas quienes cada vez que este régimen viola algún artículo salen corriendo para el Tribunal Supremo de Justicia a pedir un amparo y una “interpretación”, al tiempo – por supuesto – que “roban cámara” e incrementan sus respectivas carteras de clientes.  ¡Viva Chávez!

 

Decía que lo bueno que tiene esto es lo malo que se está poniendo, porque ahora no les quedará otra a nuestros “líderes” que hablarnos con claridad meridiana.  Quien siga diciendo que Chávez está guindando de un gajo, cual mango maduro (casi podrido), lo motiva una impresionante ignorancia o una macabra e imperdonable complicidad.  Eso nos dijeron durante “el paro” y la gente no hizo mayores sacrificios, ¿para qué, si el Sr. Chávez era un “muerto caminando”?  ¿Quién se va a poner a mover la mata para que caiga el mango maduro si con un pequeño vientecito se cae solito?  Va y alguien se pone a menear el árbol y le cae el mango encima… o se llena de hormigas “bibijaguas” o de “bachacos culones” que cuando pican lo “jinchan” a uno.

 

¡No!  ¡Estamos mal y vamos peor…!  Si no entramos en el quirófano ESTA MISMA TARDE, nos jodemos. 

 

El Hatillo 21 de febrero de 2003

 

ROBERT ALONSO