LA LÍNEA AMARILLA

 

Era un sábado; lo sé porque todos los sábados nos reuníamos los cubanos - del histórico exilio en Venezuela - donde “Chucho” Vital… en su apartamento de un edificio que quedaba frente a la hoy inexistente “Plaza La Estrella”, en San Bernardino (Caracas).  Aquel sábado de octubre del año 62 – ¡hace hoy 41 años! – estaba tratando de conquistar sin mucho éxito, a Yuyita, la cubanita más linda de entonces.   Acababa de cumplir yo doce años de vida y uno en Venezuela y había terminado de montar en mi rústica guitarra la canción de moda - “Magia Blanca” – a ver si con eso la levantaba.  La técnica no me resultó.  Yuyita creció sin mis caricias (ella se las perdió), se casó con un alemán y terminó viviendo en Rodenkirchen – a pocos kilómetros de la bellísima ciudad de Colonia (Köln) en la entonces Alemania Occidental, donde en 1972 la fui a visitar con una rosa roja y mi corazón en la mano.  Casi no hablaba español y tenía una vaga idea de dónde quedaba Cuba.  Le di la rosa, un “respetuoso” beso, recobré los pedazos de mi corazón que con impresionante estruendo cayeron al suelo, di media vuelta y hasta hoy, cuando me voy a sentar frente a mi computadora para escribirle este “alerta”, no volví a pensar en ella.

 

Aquel sábado de octubre del 62, bajo la influencia de los olores de un estupendo arroz con pollo “a la chorrera” (que luego supimos que en Puerto Rico – y algo más aguado - le dicen “asopado”), oía los gritos de los cubanos adultos ante los acontecimientos de lo que la historia de la humanidad bautizó como “La Crisis de Octubrehttp://www.cubanet.org/CNews/y03/oct03/21a10.htm (o “La Crisis de los Misiles”), cuando los seres humanos estuvimos más cerca de desaparecer del globo terráqueo producto de un conflicto nuclear de inmensas e inimaginables proporciones.

 

Aquel sábado se reunía en casa de “Chucho”, el grueso del Movimiento de Recuperación Revolucionaria (MRR) y habían venido a Venezuela muchos miembros de Miami, New Jersey, Puerto Rico y España.  La reunión era un tanto macabra: si sobrevivíamos como especie, aquellos hombres se estaban repartiendo el poder en Cuba, tras la inminente caída del dictador Fidel Castro Ruz, quien no quedaría en pie después de haberle colocado a “los americanos” misiles nucleares en sus respectivas narices, con los cuales hubieran desaparecido del mapa todas las grandes ciudades de aquel país con la excepción de Seattle, por estar ésta en la parte más distal de su geografía. 

 

Los católicos norteamericanos se confesaban en las calles.  La revista LIFE sacó en su portada a un cura que confesaba a una línea interminable de fieles frente a un semáforo de la Av. Madison en Nueva York.  El mundo se preparaba para lo peor y cuando Castro se olió que los rusos y “americanos” estaban a punto de “arrugar”, voló un avión de reconocimiento (U2) (hacer clic sobre U2 o visitar: http://www.johndclare.net/EC7.htm) para incrementar y echarle leña a una crisis que no podía ser más espantosa.  Sobre aquellos eventos escribí un “alerta” titulado “¿SERÁ?” (Recomiéndoles que hagan clic sobre “¿Será?” o visitar:

http://www.geocities.com/alertas3986959/SERA.pdf  para que lo refresquen).

 

Si eso fue frente a un evento de tanta magnitud, ¿qué no estaría dispuesto ese monstruo hacer frente al llamado “REA-FIRMAZO”, cuando pudiera perder de un solo carajazo el control de esta mina tan codiciada por él llamada VENEZUELA?

 

Mientras aquellos cubanos que en San Bernardino se repartían (en octubre del 62) el poder del MRR en Cuba, tras la segura caída de Fidel Castro una vez finalizada la crisis a favor, claro, del mundo libre (hace, ojo: ¡CUARENTA Y UN AÑOS!), el tirano se estaba preparando para la jugada maestra más inteligente que conoce la historia de los hombres: crear un caos inimaginable para negociar su protección eterna de parte de ese gran enemigo que tenía a 90 millas de sus costas, como diría mi abuelo: “a tiro de piedra…”  Helo ahí.  Castro no solamente no cayó producto de aquella crisis, sobrevivió a ella y lo que es terrible y asombrosamente peor: ¡salió fortalecido!  Cayó la Unión Soviética y pasaron por la presidencia de EE.UU. cualquier cantidad de payasos y Castro se mantuvo ahí, contra viento y marea… a punta de astucia y terror, riéndose de eso que en Venezuela llamamos la “comunidad internacional”, masacrando y subyugando a su propio pueblo; invadiendo países tan lejanos como Angola, Afganistán, Etiopía… y ahora, en Venezuela, se habla de una “LÍNEA AMARILLA” (VERTICAL E INFINITA) para ponerle un “parao” al monstruo de mil cabezas que hoy ve su sueño hecho casi realidad con la consolidación de esa “punta de lanza” que para sus eternos y obstinados planes es este país saturado de mujeres bellas y hombres bobos.

 

Mi intención, como muchos creen, NO ES desanimar a la “oposición”.  Habiendo vivido el exilio de mis padres desde la edad de 11 años y contando con 53 hoy, soy EXPERTO EN FRACASOS.  De hecho, creo haber hecho ya un doctorado en esa materia. Alerto a mi “patria adoptiva” para que no se comentan los atroces errores que cometimos en mi “patria original”.  Si los venezolanos son bobos, los cubanos fuimos “comemierdas e ilusos”.  Pensamos que la ayuda vendría de los “americanos” y fueron ellos quienes terminaron atornillando al sátrapa en su silla hasta el día en que abandone este mundo por muerte natural y rodeado de sabrá-Dios-cuántos-hijos, luego de haber sido “castrado” por los esbirros de Batista, quien era un dictador tan o más bobalicón que mi general Marcos Pérez Jiménez.  Aquellos “americanos” que abandonaron a nuestros muchachos en la Bahía de Cochinos en abril del 61 y que en octubre del 62 firmaron un pacto de no agresión para proteger a Castro eternamente, son los mismos que se harán los locos hoy frente a lo que está a punto de hacer el régimen CASTRO-COMUNISTA en Venezuela con el cuento este del horrendo garabato histórico que mientan REA-FIRMAZO.

 

No me entiendan mal.  Si NOSOTROS los venezolanos logramos derrotar a Fidel Castro en Venezuela a punta de firmas (claro, ya suavizado y acorralado profundamente con cualquier cantidad de cacerolazos, pitazos, aserejazos, bailo-terapitazos y caimaneras de futbolito contra “el soberano”) pasaremos a la historia como unos verdaderos estrategas y mereceremos TODOS de la cuotaparte del próximo Premio Novel de la Paz. 

 

La llamada e imaginaria “Línea Amarilla” esa que tanto se menciona hoy en Venezuela – que de ser violada en traspaso por el régimen (CASTRO-COMUNISTA) disparará la espoleta que le dará paso a la violencia colectiva en este país – la violó Fidel Castro cuando nació en Birán (antigua provincia de Oriente, en Cuba), el 13 de agosto de 1926, hace un poco más de 77 años.  Fue la misma “Línea Amarilla” que violó Hugo Rafael Chávez Frías cuando siendo cadete (según él) decidió insurreccionarse el día que llegara el momento adecuado; la misma que violó cuando hizo el famoso juramento ese frente al muñón del Samán de Güere; la misma que violó la noche del 3 de febrero de 1992 cuando se lanzó a la aventura de intentar dar un golpe de estado contra CAP con 300 campesinos pésimamente entrenados; la misma que violó cuando logró que sus acólitos de entonces en la Corte Suprema de Justicia lo apoyaran para darle un golpe de estado a la constitución del 61; la misma que violó cuando se limpió con las firmas del Referendo Consultivo y luego con las del FIRMAZO; la misma que violó cuando reformó el Reglamento Interno de Debate de la Asamblea… y será – ¿POR QUÉ CREER LO CONTRARIO? – la misma que violará cuando trampee los resultados de esto que mientan REA-FIRMAZO.   ¿Alguien en su sano juicio puede dudar lo contrario?  ¿No dicen que el hombre es un dictador de mierda y que NO ES demócrata?  ¿Ya se nos olvidó que en Venezuela, hasta los demócratas hacen trampas en las elecciones, así esté presente el “rayo-vac” de Jimmie Carter y sus clones?

 

No.  No nos debemos achicopalar por los acontecimientos.  Debemos afrontarlos y ESPERARLOS.  ¿Qué vamos a hacer al respecto?  ¿Llamar a María?  ¿Pedirle cuentas al Dr. Asdrúbal Aguiar con su cara de guanajo? ¿Esperar a que “Torombolo” se ponga otra vez su cachuchita con la visera hacia atrás y su chaqueta “Members Only” y nos de un “CARTELONAZO” como hizo apenas nos metieron sin vaselina la revocatoria de las firmas del FIRMAZO?

 

¿Qué vamos a hacer, Venezuela?

 

¿Dejar que nuestros hijos sean reclutados y enviados a morir en una revuelta revolucionaria (“Misión Internacionalista”) en una aldea por allá, en Burkina Faso… en el medio del culo del mundo?, ¿Qué nos cierren nuestras iglesias y colegios privados?, ¿Qué nos encasqueten una boina roja y nos manden a cortar caña los fines de semanas a Guasdualito? ¿Qué uno hijo nos delate por “contrarrevolucionario”? 

 

¿QUÉ COÑO ESTAMOS ESPERANDO, VENEZUELA?

 

Bueno, tendremos – NECESARIAMENTE – que esperar al 28 de noviembre, fecha en que comenzará ese “ataja-perros” que llaman “REA-FIRMAZO”, lo que este régimen necesita para “legalizarse” hasta el 2021 y más allá, gracias a la conchupancia (gratuita o no) de “nuestros” líderes políticos congregados en eso que se conoce como COORDINADORA DEMOCRÁTICA, única responsable de la desgracia que nos espera cuando nos tracaleen el “REA-FIRMAZO”.  Supongo que esperaremos cuatro días a que se recojan las firmas y luego no-sé-cuanto para que nos den el tanganazo por la cabeza.  No me extraña nada que nos pongan a esperar a ver qué dice el comemmierda de Gaviria, a quien nuestro presidente (muy decentemente) llama “imbécil”.   No me extrañaría ABSOLUTAMENTE NADA que saliera por ahí un intelectual promoviendo una constituyente, o que “Las Damas de Las Camelias” propongan un “ROSARIAZO” para pedirle al Señor nos ilumine, ampare y ayude.

 

¿… Y “LA GUARIMBA” qué?

 

Caracas 24 de octubre de 2003

 

ROBERT ALONSO