¡LA LEGIÓN EXTRANJERA!

 

Si alguien entiende a los analistas políticos a quienes a diario se les pide frente a unas cámaras de televisión  -- o a un micrófono de una radio -- que digan lo que ellos creen sobre la situación política actual en Venezuela, soy yo.  En la “intimidad” de la Internet a veces se me hace difícil hablarle claro a mis lectores, ¿cómo será frente a una cámara?

 

Nuestros analistas hacen magia para transmitir lo que sienten sobre nuestra infausta situación.   Hace días, por ejemplo, el Dr. Marcel Granier fue entrevistado por uno periodista de RCTV y alegó que Chávez no se iba a contar, que era un dictador, que aquí no habrá elecciones, pero que no debemos caer en provocaciones, que debemos seguir en las calles cívicamente y bajo el juego democrático.  “¿Piensa lo que yo pienso y no lo que yo digo…?”

 

De todas las “maromas” que les he visto hacer a nuestros analistas para decir cosas sin decirlas, ninguna como la del ajedrez de Fausto Masó.  Creo que fue el sábado en un nuevo programa que tiene Nelson Bocaranda en Venevisión.  Mi paisano – Fausto -- se apareció en el canal con un tablero de ajedrez.  Comenzó la entrevista diciendo que la oposición está jugando ajedrez con Chávez y lo tiene acorralado al punto de jaque, pero no mate.  De repente -- y ante la sorpresa del propio director del programa a quien se le perdió el efecto dramático de aquel “ejemplo” fautista sin atinar a ponchar la cámara adecuada -- el amigo Fausto le dio un manotazo a las fichas que tenía sobre el tablero y las lanzó para el suelo.

 

Yo me dije a mí mismo: “Fausto, picarón… ¡estás intentando hacer magia!  ¿Qué nos decía nuestro analista cubano-venezolano, más rodado que caucho liso?  Muy sencillo.  La oposición acatando reglas y Chávez dándole el palo a la mesa… o el manotazo a las fichas, que es lo mismo.  Más claro no canta un gallo.   Eso lo sabe hasta mi hijo de once años que es más “escuálido” que Carlos Ortega.  El problema se le enredó al Fausto -- como a todos los analistas -- cuando le preguntó Nelson qué debemos hacer.  ¡Compae, póngase duro, que ahora sí que vamo’a gozá!  Mucho ajedrez y mucho cuento, pero a la hora de los mameyes se les fueron las zapatillas al Fausto.

 

Ahí comenzó a divagar pa’lla y pa’ca… y se lanzó con una que todavía la estoy digiriendo.  ¿Qué dijo?  Muy sencillo.  “Si habrá o no habrá elecciones en Venezuela sólo lo sabe Chávez”.  Yo pensé que iba a decir: “solo lo sabe Dios”. Ta’bién.  Ajá.  Pero lo que dijo después me dejó turulato: “Cuando llegue agosto de este año y nos demos cuenta de que no hay elecciones, entonces sabremos que no hay elecciones”.  Era como Don Celestino, un famoso gallego que vivía en nuestro pueblo, que cuando le preguntaban si él creía que iba a llover, respondía: “puede que sí, puede que no…”

 

Raulito Portela era uno de nuestros grandes amigos de Cienfuegos.  Su padre, “El Yuyo”, que en paz descanse, era muy ocurrente y no le gustaba estar dando muchas explicaciones tontas a la gente.  Un día, su hijo Raulito le preguntó: “Papá, ¿qué cosa es la Legión Extranjera?”  su padre -- un poco sofocado por el calor que hacía en la sagüecera de Miami en aquel mes de agosto -- le respondió:  “¿La Legión Extranjera?”, “¿La Legión Extranjera”?: “¡La Legión Extranjera!”  Algo así como: “El Banco de Venezuela es, ¡el banco de Venezuela!”

 

Sabremos que no hay elecciones, cuando no las haya.  Mientras tanto Fausto está seguro de que el Sr. Chávez lo que quiere es darle un manotazo al tablero y tirar las piezas pal’carajo.  ¿Habrá elecciones?  Él dice que tal vez no las haya, pero que solo Chávez lo “chabe”… y Dios Nuestro Señor, complemento yo.

 

Lo único que falta es que lleguemos a agosto (del año 2003) y nos digan que “era A PARTIR de agosto” y entonces Fausto se nos aparezca en Venevisión con un tablero de damas chinas… para sugerir paciencia.

 

El Hatillo 24 de febrero de 2003

 

ROBERT ALONSO