LA TRAMPA

 

Evidentemente que “la trampa” ya está diseñada, lista y preparada.  Es imposible que el incipiente régimen CASTRO-COMUNISTA de los señores Chávez y Castro se cuente en un referendo: ¡imposible!  Denle ustedes las vueltas que más les parezcan lógicas, ¡imposible!

 

Los otros días el Sr. Chávez viajó a Maracay.  Coincidí con él en la capital aragüeña porque estaba reunido allá con un interesante grupo de “opositores”.  La ciudad fue virtualmente tomada por el Ejército forjador de libertades. 

 

Al instante de ser revocado su mandato presidencial, Chávez perdería su capacidad de protección.  Su vida estaría cambiada por lo que ustedes saben.  No tendría las prebendas necesarias que obtiene gratuitamente del Estado: apoyo logístico militar, servicio de contra-inteligencia e inteligencia, más de cuatro círculos de seguridad, todo un equipo técnico y un ejército a su servicio, enjambre comunicacional, helicópteros, aviones, ambulancias, tanquetas… y paremos de contar.  Podríamos decir que perdiendo el poder, Chávez podría perder hasta la vida, sin mencionar que al día siguiente sería acusado de los mil y un delitos, incluyendo aquel de lesa humanidad y traición a la patria.  ¿Creen ustedes que se va a contar en un referendo donde sabemos que tiene – al menos – un 60% de probabilidades de perderlo?  Él está loco, pero no come de lo que pica el pollo… por ahora.

 

¿Para qué le sirve a Castro un Chávez “revocado”?  El nivel intelectual de nuestro presidente está a años luz del de Fidel, así que ni para conversar en una de sus tantas noches de insomnio le sirve.  La “revolución” cubana perdería no menos de 600 millones de bolívares diarios en petróleo regalado.  Ya Castro lo dijo: “para que subsista la revolución cubana tiene que subsistir la revolución bolivariana…” ¿Creen ustedes que Fidel Castro Ruz va a dejar que le revoquen esa “papaya” con un simple, ingenuo, democrático y constitucional revocatorio?  Allá los bobos que comen arroz con picadillo, yuca y se chupan los dedos.

 

No hay que olvidar que ambas “revoluciones” son en realidad tinglados armados y montados con el ÚNICO FIN de beneficiar a sus dos líderes.   Ambos pueblos están al servicio y al sacrificio de Fidel Castro y Hugo Chávez, elementos maquiavélicamente siniestros que no cuentan ni votos ni muertos… ni les interesan si ambas naciones explotan en pedacitos o se mueren literalmente de hambre y de tristeza.  Algo así como vimos en Irak con Hussein.

 

Si estoy en lo cierto, deberíamos pensar que habrá una “trampa” para cuando llegue “el momento de la verdad” evadir el mandato constitucional del referendo revocatorio.  Eso podría parecer una realidad del tamaño de la catedral gótica de Colonia.  Sin embargo, tenemos que comenzar por preguntarnos cuál sería el momento de la verdad: ¿el 19 de agosto de este año?  No hay nada en la constitución que sustente esa teoría.  En ese día solamente se vence la mitad del período presidencial de Chávez y es A PARTIR DE ENTONCES cuando se podrá convocar al referendo revocatorio (RR), no antes.

 

Este régimen – anótenlo – va a “guaralearnos” (desgraciadamente con la ayuda de nuestros “líderes”) con discusiones sobre “leyes mordazas”, conformación del CNE, debates asambleístas sobre la inmortalidad del cangrejo y el sexo de los angelitos, hasta que le convenga darle el palo a la lata… eso podría ser bien entrado el año que viene.  Mientras tanto, generales cubanos como Rogelio “Eo” García nos demuestran diligencia, capacidad organizativa y logística militar metiéndonos cualquier cantidad de efectivos combatientes castristas como “enfermeros”, “médicos”, “entrenadores”… y ahora también como “alfabetizadores”.  

 

No obstante, podrían suceder cosas “fortuitas” de aquí a allá.  Un estallido social, por ejemplo.  Un estallido provocado o no por el régimen, no importa.   Se habla de la implementación de un “estado de excepción” para justificar el palo que definitivamente Chávez le tendría que terminar dando a la lata.  Tal vez.  Yo no creo mucho que a este régimen CASTRO-COMUNISTA le quite el sueño estar inventando y diseñando excusas para decirnos que hasta aquí llegamos.  Creo, “más bien”, que podría aplicarnos por “trampa” la “técnica” del destierro y dejar que los venezolanos pensantes y productivos – los peligrosos – vayamos tomando el camino del auto-exilio.  Esas “misiones” alfabetizadoras contribuirán mucho, ya lo verán, a nuestra desgracia como nación… ¡ya lo verán!  Cuando no haya aspirina para calmar un dolor de muelas y nos acordemos que en Colombia se venden hasta en los quioskos de revistas, nos entrará “la pepera” por dejar esta vaina.  Se quedarán los más pendejos.

 

Es por eso que necesitamos estar preparados para “La Guarimba”.  Donde ronca “La Guarimba” no hay burro con paludismo.  Ya podrá este régimen apelar a un “estado de excepción” que contra “La Guarimba” (bien hecha) no hay “tu-tía” ni “estado de excepción” que valga y eso lo saben los forjadores de libertades que tenemos en el Ejército.

 

Dios nos dé sabiduría para saber interpretar la campaña de desinformación que se nos viene encima.  Por ahí saldrá cualquier cantidad de “líderes” a advertirnos sobre el grave peligro de una defensa radical de nuestra democracia alegando que le estaríamos haciendo el juego al régimen para que éste nos aplique el “estado de excepción”.  Algo sí es cierto… y así se los hice saber a los compatriotas de Intevep en la concurrida Asamblea General de ayer, donde fui el orador de orden: si no hacemos “La Guarimba” como es debido y nos quedamos a medias, estaremos atornillando a los señores Castro y Chávez hasta el 2021… y más allá.

 

Caracas, 22 de mayo de 2003

 

ROBERT ALONSO