¿LA GUERRA?

 

Sr. Robert Alonso,

 

Casi todos sus « alertas » me dejan en el sitio, pero este último titulado “The Turning Point” está sencillamente apocalíptico.  ¿Quiere decir usted que habrá guerra a más tardar para finales de octubre de este año?

 

Atentamente,

 

Carlos Enrique Morandini

 

 

Amigo Morandini,

 

Como le respondo a muchos de los lectores/ras que me escriben a diario preguntándome “cosas”: “la bola de cristal se me rompió hace unos meses, razón por la cual no le puedo responder esa pregunta…”  Sin embargo, veo que el grave problema con muchos venezolanos sigue siendo que son demasiado tradicionalistas y solamente entienden de situaciones blancas o negras. 

 

No necesariamente tiene que haber guerra y muertos para dilucidar el futuro de Venezuela hacia un lado o el otro.  No es que debamos esperar sangre antes de que termine el próximo mes de octubre.  No.  Yo hablo de sellar y definir el destino de este país, pero no necesariamente tiene que haber un conflicto armado… una especie de “britz krieg civil  (una guerra civil relámpago), con tiros, bombas, muertos y heridos.  Además, “nuestros” líderes nos han “achinchorrado” de tal forma que se me hace difícil imaginar una “guerra civil tradicional” como Dios manda; hay demasiada flojera en el ambiente.

 

Esta ley del menor esfuerzo – léase, si acaso, “la estrategia por el Referendo Revocatorio” -- nos está llevando derechito al matadero.  Cuando nos vengamos a dar cuenta del fiasco me temo que será demasiado tarde: se habrá dilucidado el futuro de Venezuela para el lado contrario al nuestro.   Ayer me aseguraban que el CNE no reconocerá las firmas del “FIRMAZO” presentadas por Súmate, entre las cuales están la mía, la de mi esposa e hijos.  Eso no es de extrañar.  Lo que sí es de extrañar es el aparente y comentado consenso por parte de le “oposición” para que esto ocurra.  Todo quedaría en familia.  Habrá turbulencia de papel en protestas chimbas y de mentirita por la decisión del CNE, pero todo el mundo quedará feliz… y correremos la opción de la ilusión óptica del referendo para el año que viene, cuando seguramente nos dirán que las nuevas firmas fueron recogidas durante luna llena y muchos firmaron presionados por una locura temporal, etc.  Si de aquí a octubre se rechazan las firmas y la “oposición” acepta recogerlas de nuevo sin defenderlas ni un poquito (más allá de otra marcha con cacerolas, pitos y raca-racas), habremos definido – Y DECIDIDO -- el destino de Venezuela y sabremos que nos hemos fuñido hasta el 2021… y más allá.

 

Ahora bien.  Hay también grupos de mucho peso en el país que están considerando NO CALÁRSELA MÁS… no son pocos los que piensan que “bueno es cilantro, pero no tanto…”  Claro está: si “nuestros” líderes nos siguen “guaraleando” con la majomía esa del referendo (“hoy-no-fio-mañana-sí”) nuestros militares seguirán pensando que todo está “extremadamente normal” en el país y entre los comedores de yuca y los comedores de flores se nos colarán – como siempre – los “oficialistas” más rancios, aquellos que nunca duermen y que llevan toda una vida pensando en “la revolución universal” y no pararán ni un segundo hasta que nos entreguen el boleto para el exilio, para el cementerio, la prisión o para una vida indigna mirando hacia el suelo buscando la cucaracha que le meteremos al hervido con el cual alimentar nuestros hijos.

 

Caracas 10 de septiembre de 2003

 

ROBERT ALONSO