¡HUELGA GENERAL!

 

El problema del país se resuelve – YA - con eso que mientan “HUELGA GENERAL”.  En las últimas décadas, que yo recuerde o haya presenciado, no se ha llevado a cabo una “HUELGA GENERAL” en Venezuela, esa: la “HUELGA GENERAL”, sería para mí, la INMEDIATA SOLUCIÓN para los problemas del país.

 

¿Qué significa una “HUELGA GENERAL”?  Significa que se PARALIZA EL PAÍS de punta-a-punta.  Significa que no hay colegios, ni restaurantes, ni abastos abiertos… se paraliza la distribución de gasolina y por ende se paraliza el transporte colectivo y privado.  Nadie cobra.  Los profesores no dan clase, PERO TAMPOCO COBRAN… de lo contrario la “HUELGA GENERAL” para ellos (y para todos aquellos que cobren sin trabajar) se convertiría en unas vacaciones INDEFINIDAS Y REMUNERADAS, destinadas a aupar, a fortalecer y a reafirmar el deporte popular: ¡la flojera!

 

Una “HUELGA GENERAL” es terriblemente fea.  Se pasa hambre y sed.  El pueblo se DESESPERA porque los supermercados y abastos ESTÁN CERRADOS.  ¡No hay comida!  Las mujeres tendrían que dar a luz en sus respectivas casas.  Se producen bajas indeseadas.  ¡Una “HUELGA GENERAL” es TERRIBLEMENTE FEA!

 

¿Cuánto puede durar una “HUELGA GENERAL”?  No mucho.  ¿Tres días?  En lo que coja fuerza y cuerpo, la “HUELGA GENERAL” arrasa con todo.  Genera caos y algo mucho peor: ¡ANARQUÍA!  Uno sabe cómo echarla a andar, pero podría darse la imposibilidad de no poderla aplacar en el momento requerido.  Se desbordan las pasiones.  Se producen fuegos espontáneos o provocados y los bomberos no tienen cómo llegar al incendio.  La “HUELGA GENERAL” es IRREMEDIABLEMENTE INCONTROLABLE.  No existe un plan de emergencia para medianamente combatir y amainar una “HUELGA GENERAL”.  La única manera de agotarla es lográndose los objetivos que con ella se perciban.   Si, por ejemplo, la “HUELGA GENERAL” se genera tras la exigencia de la renuncia del señor presidente de la República, hasta que éste no renuncie, no habrá forma humana de aplacarla.  Así de sencilla y dramática es la guarandinga.

 

En un país como Venezuela, donde la totalidad de las Fuerzas Armadas (incluyendo a los trompetistas, barrenderos, cocineros, escribientes, etc) no pasa de los 60 mil hombres, malamente armados y peor entrenados, seria VIRTUALMENTE I M P O S I B L E controlar una “HUELGA GENERAL” donde participen MILLONES DE CIUDADANOS DE TODAS LAS EDADES Y ESTADOS FÍSICOS Y MENTALES.  Solamente el líder de la oposición (haciendo uso de un impresionante poder de convicción) podría pararla si tuviera los medios de salir al aire en una televisora, donde se le viera la cara, y el pueblo le creyese que todo está bajo el control colectivo de la sociedad civil o, en su defecto, de un movimiento cívico-militar.  Si ese líder saliera en pantalla, con una cuerda de generales atrás, se le haría más fácil al pueblo aceptar que triunfó y acceder a desmantelar la “HUELGA GENERAL”.

 

Entre el 11 y el 12 de abril de 2002, se produjeron dos fenómenos tremendamente interesantes.  Por un lado nos dimos cuenta lo perdidas que estaban nuestras Fuerzas Armadas y, por el otro, cómo se perdieron esos “revolucionarios” de Logroño (quienes resultaron no ser revolucionarios ni ser un coño) al constatar el primer desbarajuste y pérdida del poder.  Yo me niego rotundamente a aceptar que MILLONES DE NOSOTROS, los “opositores”, resultásemos – ya al final del camino - ser MÁS COBARDES que los “soberanos” de aquellos días, cuya consigna generalizada resultó ser: “¡PATICAS PARA QUÉ LAS QUEREMOS…!” 

 

Los “carniceros” cubanos – que tanto menciona la Profe Colomina – podrían perfectamente “neutralizar” a nuestros militares, pero JAMÁS podrían controla a MILLONES DE NOSOTROS… ni que se unan a los guerrilleros de las FARC, a los “come-candela” de los “círculos” y a las fuerzas milicianas de los “reservistas” sacados de los botiquines de por allá metidos.  Lo que sí es cierto es que con cada día que pasemos en la inercia que supone la ruta hacia el RR, incrementaremos las posibilidades y expectativas de bajas del lado nuestro.  Cada muerto de más se le debería cargar a los promotores de esa “ilusión óptica” que cuenta la historia de una pajarita preñada con la visera hacia atrás, a lo “Torombolo”.

 

En Venezuela (ni en país alguno), hay suficientes proyectiles bélicos para arrasar con MILLONES DE ACTIVISTAS que mantienen una “HUELGA GENERAL”.  Un alto oficial militar - de un país MUY amigo - me dijo una vez que solamente con los F16, tirando bombas incendiarias y ametrallando al pueblo, se podría INTENTAR poner orden ante una “HUELGA GENERAL”, pero eso sería tan absurdo que no se podría contemplar como un escenario táctico factible.

 

Es muy probable que luego de lograrse el objetivo, tras una “HUELGA GENERAL”, el control T E M P O R A L recaiga en las autoridades militares que la sociedad civil acepte, pero eso debería ser de manera MUY TEMPORAL.  Sería BELLÍSIMO que tras la renuncia del Sr. Chávez, se convocara a un REFERENDO REVOCATORIO PRESIDENCIAL con la participación de los observadores internacionales y si los resultados llegasen a favorece al Sr Presidente, no se le enviaría – por entonces – a los tribunales de La Haya y se le restituiría en el poder (para mi inmensa arrechera y la de muchos de mis compatriotas) hasta culminar el período... en el 2006.

 

“Nuestros” políticos venezolanos le tienen miedo a la “HUELGA GENERAL” porque saben que podría culminar en un gobierno militar o, en el mejor de los casos, “cívico-militar”.   “Nuestros” políticos venezolanos consideran que – en un gobierno de esa índole – podrían, muchos de ellos, quedar como las guayaberas, es decir: por fuera.  Es por eso que sería muy cuesta arriba pretender que “nuestros” políticos llamen al país a que se una a una “HUELGA GENERAL”.  He ahí gran parte del problema.  Necesitamos un líder que no sea “político”  (en el “triste” sentido del vocablo).  Ese líder “apolítico” (si tal cosa fuese posible), tendría que hacerle ver a la sociedad civil que de montarse un “gorila” en el poder (u otro de esos presidentes chimbos que hemos tenido durante tanto tiempo en Venezuela), sería de igual forma susceptible a ser removido de manera exactamente similar, a través de la implementación de una “HUELGA GENERAL”, pues ya el pueblo y el estamento militar saben qué cosa es “eso” y cómo implementarlo de una modo sencillito y papayita.

 

Ahora bien: ¿cómo se implementa una “HUELGA GENERAL”?  Lo irónico del caso es que es más fácil que pelar mandarinas con las uñas largas.  Lo único que ustedes – TODOS - tienen que hacer es leer sobre “LA GUARIMBA” en la siguiente página:

 

www.geocities.com/guarimba1234567890

 

 

Nota 1: Como se trata de una página gratuita, pues quien suscribe no tiene cómo financiar una página paga, si es visitada por muchos cibernautas a la vez, es sacada “del aire” durante un par de horas, así que pueden regresar a ella más tarde… no hay apuro, nos quedan unos días. En la página del BLOQUE DEMOCRÁTICO (www.bloquedemocratico.org), estamos por incluirla como parte de nuestro material de lucha, en el entendido que “LA GUARIMBA” está enmarcada dentro del concepto de DESOBEDIENCIA CIVIL, GENERALIZADA… Y ACTIVA, en perfecta y democrática concordancia de los artículos 333 y 350 de nuestra constitución.

 

Nota 2: Favor abstenerse de comentarios referentes a que ya en Venezuela se intentó una “HUELGA GENERAL”, porque lo que se implementó en este país el 2 de diciembre de 2002 fue un “GARABATO” NO-GENERALIZADO, que para colmo, tampoco fue INDEFINIDO.

 

Nota 3: Para los efectos de este “alerta”, “HUELGA” y “PARO” son sinónimos.

 

Nota 4: No esperen tampoco que nuestros medios de comunicación social apoyen una “HUELGA GENERAL” al estilo de “LA GUARIMBA”.  Para ellos, “bueno es cilantro, pero no tanto…”  (Recomiéndoles la CARTA SUICIDA que siempre anexo a continuación de mis “alertas”).  Eso sí: cuando perdamos DEFINITIVAMENTE a Venezuela, no se olviden de los medios de comunicación social, porque echarle la vaina – únicamente - a “nuestros” políticos, no es del todo justo.

 

Vale

 

Caracas 17 de octubre de 2003

 

ROBERT ALONSO