CARTA ABIERTA

A LA PROF. MARTA COLOMINA

 

Estimada y muy respetada Profesora Colomina:

 

Dice el refrán que cada quien tiene su propia manera de matar pulgas, el problema está en que algunos en vez de matarlas, las alimentan sin querer.

 

Ayer me emocioné junto a usted cuando la vi en la tarima de PDVSA dándoles ánimo a nuestros héroes y al país en general, sin embargo, mucho sentí su insistencia en decirnos que el Sr. Chávez es un “muerto en vida” y que su oprobioso e ignominioso régimen está “guindando como mango maduro, a punta de caer solito”.  Ojo: no lo dijo con esas palabras, pero el efecto que produjo es exactamente el mismo.  De hecho, creo que en algún momento la he oído hacer comentarios muy cercanos a estos… con palabras más o menos similares.

 

Siendo usted una de las periodistas (en este caso analistas, diría yo) más acuciosa del momento, sabe PERFECTAMENTE que este régimen “está más duro que sancocho (ajiaco) de pato” y que a menos que la sociedad civil digna de este país se ponga las pilas bien puestas y recién sacadas del “blister”, quienes terminaremos – irremediablemente -- cayéndonos del gajo – y de la nube -- seremos nosotros.

 

Para nadie es un secreto que los “latinos” somos un poquito flojos, no mucho… solo un “pelito”.  Si nos dicen que el mango está madurito y que se cae solito, no nos preocupamos mucho para mover la matica, no vaya a ser que el mango nos caiga en la cabeza o nos llenemos de “bachacos culones”, como muy bien dije ya en uno de mis tantos “alertas”.  En consecuencia hay que decir que el mango está más verde que periquito llanero.  Además, diciendo tal cosa no le estaríamos mintiendo al pueblo, que parece bobo, pero no lo es… y menos los “petroleros”.

 

Usted que tiene tantos amigos publicistas, debería conseguirse uno que actualice nuestro “slogan de guerra” -- “¡NI UN PASO ATRÁS!” -- porque los únicos pasos que estamos dando últimamente son para coger el monte, buscar una madriguera o una embajada donde salvar la vida.   Si no comenzamos TODOS  a dar como diez mil pasos al frente, los pasos que comenzaremos a dar muy pronto serán los que nos lleven a las escaleras de los aviones que nos sacarán del país o los que dan los condenados cuando suben al cadalso.

 

Perdóneme, Profesora Colomina, pero así es como yo lo veo.  No quiero que me vaya a malinterpretar, habiendo conocido este régimen cuando comenzó en Cuba hace 44 años, 74 largos y tormentosos días y unas horripilantes horas, sabré cuándo hay que apagar la vela e irnos.  Ahora es que queda luz por delante, pero no debemos achinchorrar  a nuestro pueblo más de lo que ya está, porque saldremos con las tablas en la cabeza y con más palos que una gata ladrona.  Créamelo, Profesora Colomina.

 

Un fuerte abrazo solidario,

 

Marzo 29 de 2003

 

ROBERT ALONSO